El equipo: cámaras, grabador y disco
Lo primero es cuántas cámaras hacen falta de verdad. No se decide por paquetes cerrados, sino por puntos a cubrir: accesos, zonas de paso obligado y lo que quieres proteger. A veces una cámara bien colocada hace el trabajo de dos mal puestas.
- Tipo y resolución. No es lo mismo una cámara fija para un pasillo que una con zoom motorizado, visión nocturna en color o lectura de matrículas. Más resolución solo compensa si necesitas identificar a distancia.
- Grabador. Se elige por número de canales. Conviene dejar algún canal libre para ampliar sin cambiar de equipo.
- Días de grabación y disco duro. Más cámaras, más resolución y más días guardados piden más disco. Fuera del ámbito doméstico el máximo legal de conservación es un mes.
La instalación: cable, altura y obra
Es la parte que más varía.
- Metros y dificultad del cableado. No cuesta lo mismo pasar cable por un falso techo registrable que atravesar muros de carga, subir por una fachada o cruzar un patio.
- Altura y medios de elevación. Una cámara a la que se llega con escalera se monta rápido. Una en lo alto de una nave o en una fachada puede necesitar plataforma elevadora o andamio, y eso se presupuesta aparte.
- Obra civil o canalización. Zanjas para llegar a una cancela, tubo visto en un garaje, canaleta en una oficina.
Red, acceso remoto y documentación
- Red y switch PoE. Las cámaras IP se alimentan por el propio cable de red desde un switch PoE. Según el número de cámaras y las distancias, puede bastar el grabador o hacer falta uno o varios switches.
- Configuración del acceso remoto. Ver las cámaras desde el móvil de forma segura, con usuarios propios para cada persona, lleva trabajo. Tiene que estar incluido.
- Cartelería y documentación de protección de datos. En negocios, naves y comunidades el cartel de zona videovigilada es obligatorio, y hay que llevar un registro de actividades de tratamiento.
- Mantenimiento. Puede ir incluido durante un tiempo, contratarse aparte o no existir. Pregúntalo.
Por qué dos presupuestos de 4 cámaras no son comparables
Porque el número de cámaras es lo de menos. Dos ofertas con ese titular pueden esconder instalaciones muy distintas:
- Una lleva cámaras de gama básica y la otra cámaras con buena visión nocturna y detección de personas.
- Una incluye un disco que guarda pocos días y la otra cubre el mes completo.
- Una da por hecho que el cable va a la vista y la otra lo canaliza.
- Una termina al colgar las cámaras y la otra deja configurados los móviles, el borrado automático y el cartel.
Pide el desglose y compara línea a línea.
Qué debe incluir un presupuesto serio, y los costes que se esconden
- Modelo y resolución de cada cámara.
- Grabador, capacidad del disco y días de grabación que se obtienen.
- Cableado y canalización, con el recorrido previsto.
- Medios de elevación y obra, si hacen falta.
- Configuración del acceso remoto en tus móviles.
- Cartel y documentación de protección de datos.
- Garantía y qué cubre.
- Mantenimiento: si está incluido y en qué condiciones.
- Si los impuestos están incluidos.
Y tres costes ocultos que conviene preguntar antes de firmar:
- Cuotas de nube. Hay sistemas que solo guardan las grabaciones si pagas una suscripción mensual.
- Permanencias. Un equipo muy barato o gratuito suele ir atado a un contrato con permanencia. Lo contamos en la guía sobre alarma sin permanencia y sin cuotas.
- Licencias. Funciones de análisis de vídeo, canales adicionales o programas de gestión que se pagan aparte.
Cuándo compensa cable frente a wifi
El cable cuesta más de instalar y menos de mantener. Una cámara cableada no depende de la cobertura del router, no se cae cuando la red está saturada y recibe la alimentación por el mismo cable.
El wifi compensa cuando pasar cable es inviable o desproporcionado: una cámara suelta, un punto alejado, una vivienda de alquiler. Aun así necesita un enchufe cerca y buena señal en ese punto. Lo ampliamos en la guía sobre diferencias entre CCTV y cámaras IP.
Cómo preparar la visita técnica
Un presupuesto exacto sale de ver el sitio. La visita técnica evita dos sorpresas: el extra que aparece a mitad de obra y la cámara que, una vez colgada, no ve lo que debía. Para aprovecharla:
- Ten claro qué quieres ver y para qué: identificar a quien entra, vigilar un almacén, controlar un aparcamiento.
- Localiza el router y el cuadro eléctrico, y piensa dónde podría ir el grabador, en un sitio cerrado.
- Facilita el acceso a falsos techos, patinillos y cubiertas.
- Si estás de alquiler o en una comunidad, comprueba qué permisos necesitas.
- Si tienes un plano o un croquis, tenlo a mano.
En Avioclim llevamos más de 10 años instalando cámaras de seguridad en Sevilla y provincia, y la visita técnica es sin compromiso.
