Los puntos que de verdad importan
Una cámara de interior no vigila habitaciones: vigila recorridos. Quien entra en una casa pasa casi siempre por los mismos sitios. Cubre esos y te sobran cámaras.
- La entrada. En el recibidor, mirando hacia la puerta desde dentro, capta de frente la cara de quien entra.
- El pasillo distribuidor. Una sola cámara al fondo controla el acceso a todas las habitaciones sin entrar en ninguna.
- El salón con salida a terraza o patio. Las correderas y las ventanas de planta baja son un acceso habitual. Que la cámara vea la cristalera, no a través de ella.
- El garaje. Sobre todo si comunica con la vivienda por una puerta interior.
Para fachada, patio o cancela los criterios son otros. Los tienes en la guía de qué mirar en las cámaras de seguridad de exterior.
Altura, ángulo y el problema de las ventanas
La cámara rinde más en una esquina, cerca del techo, por encima de los dos metros y algo inclinada hacia abajo. Cubre la estancia entera con un gran angular y queda fuera del alcance de la mano. Sobre un mueble bajo, cualquier objeto la tapa y cualquiera la gira.
El enemigo es el contraluz. Una cámara que apunta a una ventana ve de día una mancha blanca y, delante, siluetas negras. Colócala junto a la ventana, mirando hacia dentro, con la luz a favor. Si no hay otro sitio, elige un modelo con WDR, que compensa las zonas muy claras y muy oscuras.
Y no la pegues a un cristal para vigilar el exterior desde dentro: de noche el infrarrojo rebota en el vidrio y la cámara se ciega.
Privacidad: la cámara vigila la casa, no a la familia
Una cámara que graba solo el interior de tu vivienda queda fuera de la normativa de protección de datos: no necesitas cartel ni documentación. Eso no significa que todo valga. Una cámara que incomoda acaba desenchufada, y desenchufada no protege.
- Nunca en dormitorios ni en baños. Si alguien accede a la cámara, son las imágenes más comprometidas.
- Modo privacidad. Muchos modelos tapan el objetivo o dejan de grabar con un toque en la aplicación.
- Apagado al llegar a casa. Por horario o por la ubicación del móvil, las cámaras se desactivan cuando hay alguien y se activan cuando sale el último.
- Acuerdo en casa. Todos deben saber dónde están las cámaras y cuándo graban.
Si alguien trabaja en tu casa
A los empleados del hogar (limpieza, cuidadores, canguros) hay que informarles de que hay cámaras, y nunca se colocan en el baño ni donde se cambian o descansan. Tienes el detalle en la guía sobre si es legal poner cámaras de seguridad.
Wifi o cable, tarjeta o grabador
En interior la cámara wifi tiene más sentido que fuera: hay enchufes, el router está cerca y se instala sin obra. Falla en casas grandes o con muros gruesos. El cable de red es lo más estable, y compensa pasarlo en una reforma o cuando ya hay un sistema exterior cableado.
Para guardar las imágenes hay dos caminos:
| Tarjeta microSD | Grabador | |
|---|---|---|
| Instalación | Va dentro de la cámara. | Un equipo más, escondido. |
| Si roban la cámara | Se llevan la grabación. | La grabación sigue a salvo. |
| Capacidad | Pocos días. | Más días y varias cámaras. |
| Desgaste | La escritura continua la agota: usa una de alta resistencia. | Disco pensado para grabar sin parar. |
La nube del fabricante, normalmente con cuota, resuelve el robo de la cámara, pero depende de tu conexión y de un tercero.
Audio bidireccional, mascotas y falsas alarmas
El audio bidireccional (micrófono y altavoz) permite hablar desde el móvil: avisar a un repartidor, calmar al perro o hacer saber a un intruso que lo estás viendo. Grabar las conversaciones de casa es otra cosa: si no lo necesitas, desactiva el micrófono.
Las mascotas son la gran fuente de avisos inútiles, junto con el robot aspirador y las cortinas que mueve el aire. Para evitarlos:
- Activa la detección de personas en lugar de la de movimiento general.
- Dibuja zonas de actividad: que avise por la puerta, no por el sofá del gato.
- Ajusta la sensibilidad y prueba unos días.
Un sistema que avisa poco y bien es el que sigues atendiendo en agosto, con la casa vacía. Lo vemos en seguridad en vacaciones.
Ciberseguridad: que solo tú veas tu casa
Una cámara de interior es un pequeño ordenador con un objetivo, dentro de tu salón. Los accesos ajenos rara vez son ataques sofisticados: suelen aprovechar contraseñas de fábrica y equipos sin actualizar.
- Cambia la contraseña por defecto el primer día, por una larga que no uses en otro sitio.
- Actualiza el firmware de la cámara y del grabador: corrige fallos de seguridad conocidos.
- Activa la verificación en dos pasos en la aplicación. Aunque alguien consiga tu contraseña, no entra sin el código.
- No abras puertos en el router para ver las cámaras desde fuera. Usa el acceso remoto del fabricante o una VPN.
En Avioclim llevamos más de 10 años instalando y manteniendo cámaras de seguridad en Sevilla y provincia. En la visita técnica, sin compromiso, marcamos contigo dónde va cada cámara y dónde no debe ir ninguna.
